4 empanadas de pollo que me salieron geniales
3/4 de botella de cerveza
4 cigarrillos
1/2 paquete de m&m y
1 película divertida
Todos los ingredientes que necesito para, hoy por hoy, irme a dormir contenta.
Ojalá nunca, pero nunca, me olvide de estos días.
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sábado, 23 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
- & -
Amiga de Sol: Decís que te gustaría conocer a alguien pero no estás saliendo, te la pasas todo el día en el laburo donde son 5 gatos locos y cuando salís de ahí te encerrás a hacer pelotudeces, como pintar cubos de madera, en tu casa. Te aviso que los tipos no vienen en un sobre estampillado que te pueden llegar a pasar por abajo de la puerta, así que estás jodida.
Sol: Ya seeeeé pero partamos de la base de que jamás saqué nada, ni potable ni no potable, de un bar y menos de un boliche, así que no creo que eso cambie ahora. Por otro lado, ya sé que estoy en un circulo vicioso: no salgo, no conozco a nadie, pero como cuando salgo tampoco conozco a nadie, directamente no salgo, pero así no conozco a nadie y volvemos a empezar. Es una mierda ese circulo, ya lo sé, pero la verdad es que me da demasiada paja intentar hacer algo para salir de él.
Y la charla se interrumpió porque me vino una avalancha de laburo pero me quedé pensando.
(Advertencia: Lo que se viene ahora es una especie de “auto-terapia” terriblemente patética y aburrida. Mejor váyase y googleé chistes de Jaimito)
¿Será que está tan impuesto que para ser feliz tenés que estás con alguien que aunque estés bien como estás, sola, al no haber alguien, indefectiblemente, aparece algún malestar? Y ni hablar si hace unos cuantos meses que no te acostás con nadie. Tenés que estar a punto del suicidio o convirtiéndote en un gato dispuesta garcharte lo primero que se te cruce.
Yo creo que si realmente tuviera ganas de conocer a alguien, haría algo al respecto, como me pasó en algún momento que salía viernes, sábados y domingos, a donde fuera, con quien fuera.
Me parece que lo que me pasa es que tengo ganas de ESTAR con alguien pero sin pasar por el horrendo proceso del CONOCER a alguien. No tengo ganas de producirme para que nadie me mire, ni sentarme en un bar a hacerme la linda (cosa que no me sale) esperando que algún borracho con ganas de ponerla esa noche me venga a decir pelotudeces. Ni tengo ganas de pasar por horrendas primeras citas, que hacen estragos con mi panza hasta la hora acordada y después los nervios me hacen decir tantas pero tantas pavadas que me hacen sentir la reina de las idiotas, y eso en el mejor de los casos. También están las primeras citas malas donde mirás el reloj cada 10 minutos y puteas para adentro porque el tiempo parece que se congeló y no pasa. Esas primeras citas donde te aburrís mucho, pero mucho y así y todo no eso no es lo peor. Lo peor es cuando por fin inventaste una excusa medianamente creíble para poder irte pero llega el maldito momento de la despedida y probablemente el otro no registró tu aburrimiento y tus ganas de meterte a monja de clausura antes de volver a verlo y te quiere dar un beso, así que te disputas entre “ma` si, se lo doy así me puedo ir más rápido” o “ni en pedo le doy un beso!”.
Definitivamente no tengo ganas de pasar por eso. ¿No se puede tener un novio con quien ya me sienta cómoda sin necesidad de pasar por todas estas mierdas antes? Supongo que no, así que me tendré que seguir bancando el malestar de estar sola, porque por ahora, si tengo que poner en la balanza, me jode más apenas pensar en pasar por todo esto que estar sola, por lo menos hasta el próximo resfrío o la próxima vez que no me arranque el auto.
jueves, 7 de abril de 2011
Por lo menos
Después de dos meses me llegó el bendito módem así que voy a tener Internet en casa, lo cual significa, acceso irrestricto al blog mientras se me ocurren desvaríos mentales en la soledad del hogar dulce hogar.
Los compadezco.
Sin puntos
Otra vez fui a la mañana a la cochera a buscar el auto para ir a trabajar y no arrancó, otra vez pienso “¿qué mierda hago?” y otra vez me doy cuenta de que realmente estoy sola y me las tengo que arreglar sola, aunque no sepa una mierda de mecánica y los mecánicos sean unos garcas hijos de puta que ven entrar a una mina y se entran a afilar los colmillos y no porque le quieran dar, sino porque saben que se van a hacer el día, y por primera vez en no se cuanto tiempo me puse a llorar deseando tener a alguien al lado a quien preguntarle por lo menos “¿qué hago?” y que por ser hombre tenga ese gen especial que les hace saber de mecánica y de mecánicos y que haga que a ellos no los caguen y que sea bueno y me ayude o por lo menos me acompañe y mientras intento calmarme, intento pensar que no es para tanto, que de alguna manera me las voy a arreglar, y para distraerme entro a revisar los mails y veo uno de un flaco casado con el que anduve hace un para de años, lo abro y veo que es un mail de él ofreciendo en venta un auto que aclara que tiene muy pocos kilómetros y está en muy buen estado porque es de la mujer y prácticamente no lo usa y pienso la rechoncha de la lora, yo no tengo a nadie que me ayude con un puto auto parado en una cochera en un 5º piso, ni siquiera los del taller, a los que les pagaría, porque se los tengo que llevar, ellos no lo vienen a buscar, aunque no sé cómo se los voy a llevar porque no arranca, y hay otras que ni siquiera son capaces de mandar un mail para vender su propio auto y tienen un marido que se ocupa hasta de eso y me dan más ganas de llorar todavía y pienso “pero bueno, el marido de ella le publicará el auto pero la caga” y digo que no me importa, que quiero a un novio que me lleve el auto al mecánico y sigo llorando y me siento una pelotuda por llorar por un auto que no arranca, aunque en realidad lloro por estar sola, pero le echo la culpa al auto y sigo llorando y se me caen los mocos porque estoy resfriada y me siento mal y tampoco tengo a nadie que me diga “te hago un té?” aunque el té sea una asco y no sirva para una mierda para curar un resfrío y no puedo llorar con ganas porque estoy en el trabajo y hay gente y no quiero que me vean llorar, así que me descargo escribiendo un post horrible sin puntos porque cuando uno esta sensible, con mocos que se le caen mientras llora, no llora con puntos.
lunes, 4 de abril de 2011
Todo tiene una explicación lógica
Para el sábado tenía dos alternativas: tener una cita a ciegas con uno de los mecánicos que NO me había arreglado el auto la semana pasada, que vaya a saber Dios de dónde sacó mi teléfono pero decidió que era una buena idea, ya que estaba soltera (*), invitarme a salir, disculpándose por el atrevimiento ante todo, e identificándose como “el pelado del taller” con quien no nos conocíamos personalmente, pero él me había viso y “le dieron ganas de conocerme”, o, pasarme todo el día pintando los cubos de madera que me compré para hacerme una biblioteca y la mesita preciosísima que conseguí para poner el teléfono y no tenerlo tirado en el piso.
Elegí quedarme pintando. Sola. Tirada en el piso, con ropa vieja que no combinaba los colores, enrodetada, tomando mate y escuchando música.
Le debería contar esto al próximo idiota que me haga la pregunta que se ganó el premio a la pregunta pelotuda del siglo: “¿y cómo es que estás sola?”
martes, 29 de marzo de 2011
- & -
Soy una convencida de que el silencio invita a pensar. Es prácticamente imposible no ponerse a pensar cuando estás en silencio. Aunque no quieras, un montón de voces empiezan a dar vueltas por tu cabeza, se mezclan los pensamientos, las ideas simples con las retorcidas, los dramas con las alegrías, lo fácil con lo difícil: ¿qué puedo cocinar esta noche?, ¿qué tengo ganas de comer?, tengo frío en los pies, debería ir a buscarme unas medias, me da paja levantarme de la silla, que bueno que es esto de vivir sola, ahora que no veo tan seguido a nadie cuando los veo me dan más ganas de verlos, de compartir momentos, me alegran, el mate éste es un asco, está lavado, debería cambiarle la yerba, ni en pedo me levanto, un par más tira, ¿cómo puede ser que un libro tan bueno como éste lo vendan en el supermercado a $25?, sí, estoy sola y como pinta la cosa voy a seguir así una larga temporada, pero estoy bien, ¿estoy bien?, sí, estoy bien! igual debería comprarme un vibrador; ni en pedo entro a un sex shop, me muero de vergüenza, tengo ganas de comer empanadas, me voy a buscar unas medias, ¿lo extraño en realidad? Nahhh extraño estar con alguien, él es un boludo, no puedo extrañar a alguien par prolijito y ordenadito hasta para coger, tengo que llamar a mi abuela, en un rato la llamo, tendría que ir a visitar a mi prima, hace una semana que la vengo pateando, pero cero ganas, ufff esto es imposible ya, voy a arreglar el mate, bueno, un pucho más y voy. Y podría seguir así hasta el infinito.
Creo que por eso hay mucha gente que no soporta estar sin televisión, sin Internet, sin la música al palo. Es para no escuchar sus pensamientos.
Hace un año me estaba escapando a Merlo para no quedarme un fin de semana largo sola en mi casa, para escaparme del silencio que me hiciera pensar, que me hiciera enfrentarme a lo que me estaba pasando en ese momento.
Este fin de semana largo estuve encerrada en mi casa los cuatro días prácticamente, sin televisión, sin Internet, con unos cuantos libros y la radio que prendía de vez en cuando, de a ratos me molestaba, y se me hizo corto. Me pone contenta saber que ahora puedo soportar mis silencios inundados de pensamientos. Me pone contenta saber que ahora estoy bien.
Sobre:
Instante de lucidez,
Ser feliz,
Ser Sol,
Ser sola
viernes, 4 de marzo de 2011
Viviendo sola – Lecciones útiles II
Lo malo de vivir sola es que nadie te despierta cuando te quedás dormida, así que, tranquilamente, podés llegar a llegar una o dos horas tarde al trabajo, con todo lo que eso implica, claro.
Imprescindible: tener, por lo menos, dos despertadores.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Oh, oh, Heuston, tenemos un problema...
Desde que llegué al trabajo que quiero que sean las 17:45 para salir e ir corriendo al supermercado para comprarme una fuente para el horno, para después salir corriendo de nuevo e ir rápido al departamento para estar sola, poner ropa a lavar y prepararme un asado al horno con papas con el cual estoy antojada desde anoche.
¿Se puede saber por qué nadie me avisó que cuando me fuera a vivir sola iba a experimentar delirios culinarios y de amadecasamoderna, asemejables solamente con los deseos de mi abuela? A este ritmo me voy a olvidar de cómo se cogía y lo peor es que va a ser culpa pura y exclusivamente de ustedes y se van a ir derechito al infierno por no haberme dicho nada. Se joden ahora.
lunes, 31 de enero de 2011
Se busca marido.
Hay tradiciones que se vienen transmitiendo y cumpliendo desde hace años, fueron pasando de generación en generación, la gente no las piensa mucho, son así, se hacen y punto. Por ejemplo, ¿por qué las viejas van a hacer los mandados a las 8 de la mañana? Están al re pedo todo el día, ¿por qué no duermen hasta las 10, se levantan, desayunan tranquilas y van a hacer los mandados a las 11? Nadie lo sabrá nunca, la premisa dice “cuando seáis vieja harás los mandados muy temprano” y las viajas la cumplen.
Otra premisa ridícula es la de hacer regalos a las parejas cuando se casan. A ver ¿A quien se le ocurrió eso? Es una guachada monumental! ¿Por qué si te vas a vivir sola no te hacen regalos y sólo te los hacen si te casas? nadie piensa en que la pobre infeliz que decidió irse a vivir sola no tiene con quién compartir los gastos, que todo sale de un único bolsillo y con lo que cuestan ahora las cosas, no hay bolsillo que aguante!
Esta sociedad de mierda está diseñada para parejas, es así. Si te querés ir de vacaciones sola, tenés que pagar sola una habitación para dos. Es ridículo! ¿Por qué no hay habitaciones en hoteles con precios para gente sola?
Mis finanzas están arruinadas, llegué a la conclusión de que necesito un marido para que me regalen cosas para mi nueva casa. Díganme si no es una idea brillante: Me busco a un señor que se quiera ir a vivir solo, nos casamos, nos llenamos de regalos, al mes nos divorciamos y nos dividimos las cosas que nos hayan regalado.
Y ahí es como una termina prostituyendose por unas baquetas, un par de tapers y una Essen para poder invitar a comer a su nueva casa a esa gente que si te casaras, te los regalarían... Que horror! Las cosas que nos hace hacer esta sociedad de mierda son increíbles.
lunes, 17 de enero de 2011
Conversaciones internas II
Él habla, yo lo escucho, lo miro y pienso “Es un idiota, pero está bueno. Si consiguiera que se quede callado, sin decir tantas pelotudeces por segundo, le doy”. Pero la voz de mi conciencia ataca: “¿¿¿¿¿¿Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeé????????? ¿Te volviste loca? ¿En qué estás pensando? ¿Y después? ¿Ya te olvidase lo que se siente después, cuando se fue la calentura y te encontrás con el idiota en pelotas, en una cama extraña, intentando encontrar algún tema de conversación hasta que pase esa larga hora después de la cual podés invocar el salvador `bueno, es tarde, me tengo que ir´?”
Conclusión: Es muy difícil ser trola cuando la voz de tu conciencia es una jodida escrupulosa, que se quedó con el poco amor propio que tenías y perdiste después de un año en el que sólo hubo un discapacitado emocional que te rompió el corazón y un amor platónico que cuando quisiste que dejara de ser platónico, invitándolo a salir, ni siquiera te contestó.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Frases que una “sola” no quiere escuchar.
Siempre pensé que “no te preocupes, ya te va a llegar” era la peor frase que una sola podía escuchar, pero ayer comprobé que hay una peor: “que cosa extraña que sigas sola, che, porque tenés cualidades”. Lo peor de todo es que me las dijeron las dos en el mismo día.
Pero no importa, la vida es bella (?)
lunes, 20 de diciembre de 2010
Archivo
...y de repente te das cuenta que cada uno está en la suya, y sí, puede ser que se alegren por vos y bla bla bla, pero están en su burbuja, en esa burbuja que los resguarda pero a la vez los aísla y no pueden salir, ni vos podés entrar, así que no pueden compartir tu alegría, porque ponerse contento por vos un ratito no es lo mismo que compartir tu alegría, y a vos no te queda otra que guardar tu alegría en una cajita y llevártela a otra parte, abrirle la tapa de vez en cuando, sonreír mientras se te cae alguna lágrima y volverla a cerrar.
Por lo menos voy a elegir la caja de madera con forma de corazón que mi abuelo le había hecho a mi abuela y que yo heredé. Él sí se hubiera alegrado mucho.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Hazañas
Este fin de semana comprobé que estoy capacitada para vivir sola:
- Cociné
- Hice mandados
- Lavé ropa
- Y cambié una cerradura (*)
(*) Está bien, primero la puse al revés pero enseguida me di cuenta y la di vuelta.
martes, 21 de septiembre de 2010
Día D
Hoy no solo es uno de esos horrendos días en que todas las parejitas se andan besuqueando en la vía publica generando el odio, el resentimiento y la envidia de todos los que andamos solos por la vida.
Hoy no solo es uno de esos horrendos días en que los tipos le regalan flores a las minas mientras a vos no te llega ni siquiera un mensaje de Movistar diciéndote que si cargas $20 hoy, te acreditan $40.
No.
Hoy también es el día del estudiante, así que muy feliz día para todos los que su frase de cabecera es “no, no puedo salir hoy, tengo que estudiar”, para todos los que el lugar que más frecuentan es la biblioteca de la facultad y para todos los que conocen la gloria de escuchar la nota de un examen y que ésta supere el 4.
¡¡¡Feliz día, sacrificados estudiantes!!! (*)
(*) El presente saludo / deseo no aplica a los vagos de mierda que toman escuelas para perder días de clases y no dejan estudiar a los que sí les interesa aprender.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Beneficios de estar sola
Como alguno de mis adorables seguidores (?) sabrá por leer permanentemente éste blog (?) (*), hace rato que estoy sola, pero estoy “sola bien”. Tuve tiempos de estar “sola mal”, lo cual implicaba andar sola pero desesperada por la vida, a la cacería de un novio/chongo/viejo.fiestero.que.me.mantenga, lo que viniera. Cualquier cosa era bien recibida. Ahora no, ahora se puede decir que estoy “sola bien”: si aparece algo, genial! pero si no aparece nada, disfruto mucho de quedarme en casa mirando películas, tomando vinitos ricos y comiendo chocolate.
Este nuevo y hasta desconcertante estado en el que me encuentro, me llevó a ver muchas cosas de otra manera, entre las cuales he notado unos cuantos beneficios de estar sola que quiero compartir con Uds. (¿No soy re buena?)
Beneficios de estar sola:
- No hace falta depilarte una vez por semana
- Podés pintarte los labios de rojo
- Podés imaginar todas las cositas lindas que le harías a tu profesor sin sentirte culpable
- Podés dormir la siesta los fines de semana
- Podés pasarte todo un domingo enrodetada, en pijama y en ojotas con medias
- Podés usar ropa interior cómoda que no combine
- Podés mirar todas las películas románticas del mundo y llorar como una Magdalena, tranquila.
- Tenés más tiempo para reuniones con amigos
- Podés bailar Tango con cualquiera, tranquila
- No corres riesgos de que el Facebook te cague la vida
- No tenés que matarte intentando explicarle a alguien algo tan incomprensible como "este fin de semana no nos podemos ver porque tengo que estudiar, rindo el lunes"
- El celular deja de ser una extensión de tu cuerpo
- Dudas existenciales que te carcomen el cerebro y no te dejan vivir, como “¿lo llamo o no lo llamo?", “¿le mando un mensaje o no?”, "¿quedo como una pesada?”, dejan de existir.
Todo esto me hizo llegar a la conclusión de que conseguir estar “sola bien” permite ser una persona mucho más tranquila. (**)
(*) Que haya salido el sol me pone de muy buen humor y eso me hace agrandarme un poco. Es circunstancial, sepan comprender.
(**) Solamente puede alcanzar este estúpido estado zen luego de que un guachoputo me dejara y me hiciera percha, lo cual no es muy recomendable. Prueben con leer a Osho, mejor, aunque no me hago responsable si después todos sus allegados los tratan de giles, ehhh.
martes, 10 de agosto de 2010
Enhuevarse
A veces, cuando estas muy rota (cuando tenés es corazón roto, las esperanzas y las ilusiones rotas), cuando la sonrisa se empieza a desdibujar y el desgano empieza a atacar, es una buena opción permitirte meterte en el huevo un tiempito. Quedarte tranquila y resguardada, hasta que las heridas se curen y puedas romper el caparazón, desplegar las alas y volver a volar. Es preferible eso, en lugar de intentar volar rota, porque posiblemente duela y no puedas levantar mucho vuelvo, y para lo único que va a servir es para sumar a ese combo de mierda, el aditivo extra de la frustración.
sábado, 24 de julio de 2010
Preocupada
En base a esto, mo me jodan, no puede ser normal que nada me resulte más tentador un sábado a la noche, que patynesa + peli + cerveza sola en casa.
viernes, 16 de julio de 2010
¿Será?
¿Será normal tener épocas en las que preferís quedarte en tu casa mirando una peli o leyendo un libro mientras te tomás un rico vinito y comés chocolates, que salir con alguien?
¿Será normal que todas las ganas que tenía de estar con alguien, de formar una pareja y todas esas cosas, me hayan desaparecido?
¿Será normal que prefiera dedicar las pocas energías que me quedan a la facultad que a intentar conocer a alguien?
¿Será todo ésto producto del cúmulo de desilusiones?
¿Será que todavía lo extraño?
¿Será que estoy aprendiendo a disfrutar de estar sola?
¿O será, simplemente, que todavía no apareció alguien que me conmueva lo suficiente como para hacerme cambiar de parecer?
No sé, no tengo ninguna respuesta, pero todo ésto me resulta muy extraño y ajeno. A la vez, por primera vez en demasiado tiempo me siento tranquila, que no significa ni bien ni mal, es simplemente tranquila, lo cual también me es totalmente extraño y ajeno.
¿Será normal que todas las ganas que tenía de estar con alguien, de formar una pareja y todas esas cosas, me hayan desaparecido?
¿Será normal que prefiera dedicar las pocas energías que me quedan a la facultad que a intentar conocer a alguien?
¿Será todo ésto producto del cúmulo de desilusiones?
¿Será que todavía lo extraño?
¿Será que estoy aprendiendo a disfrutar de estar sola?
¿O será, simplemente, que todavía no apareció alguien que me conmueva lo suficiente como para hacerme cambiar de parecer?
No sé, no tengo ninguna respuesta, pero todo ésto me resulta muy extraño y ajeno. A la vez, por primera vez en demasiado tiempo me siento tranquila, que no significa ni bien ni mal, es simplemente tranquila, lo cual también me es totalmente extraño y ajeno.
domingo, 20 de junio de 2010
Malas combinaciones químicas.
Los seres humanos somos el producto de una combinación de químicos, nadie me puede discutir eso. Átomos, moléculas, células, hormonas y no sé cuántas cosas raras más se juntan, se combinan y ahí aparecemos nosotros, y como nunca, ni siquiera en los gemelos, la combinación química que se forma para crearnos es la misma, no a todo el mundo le pega de la misma manera exponerse o ingerir algo que también sea el producto de una combinación química.
Toda esta introducción inventada, producto de algo que alguna vez escuché por ahí y me pareció lógico y que ahora repito aunque no sé si tiene algún fundamento científico, es para decir que ME ENCANTA, así con mayúsculas, el vino tinto, pero me pega como el orto. No es por la falta de costumbre porque ceno con una copa de vino todas las noches, pero ya sé que la segunda copa me mata. Tomar una segunda copa de vino tinto es inducirme a ponerme en pedo, ya lo sé, me pega mal. Es así: el ron me pega bien, el vino tinto me pega mal, consecuencia de una mala combinación de sustancias químicas, simplemente.
Hoy fue el día del padre y todo lo que tenga que ver con los padres también me pega mal, pero esto no pasa por ninguna reacción química sino por la relación de mierda que tengo con mi viejo.
Vinieron a almorzar mis tíos y mis abuelas, nos sentamos a la mesa, gran picada gran, y como era día de evento familiar se destaparon vinos ricos. No de los berretas que se usan para todos los días, sino ricos y aunque sé perfectamente que el vino tinto me pega mal, la tentación fue más fuerte. La segunda copa de Trumpeter llegó antes que los fideos y con ella mi calvario, para no decir mi pedo tísico.
El tema es que no me pongo en pedo enseguida, sino que es gradual. De repente se notó más que de costumbre que mi abuelo no estaba, como tampoco estaba mi otro abuelo, ni el papa de mi tío. Están muertos así que ya no estaban ni iban a volver, y extrañé mucho a mi abuelo. Mi mamá se puso a llorar, la abracé y también me abrazó mi papá que ni siquiera había notado que estaba atrás mío y se me hizo un nudo en la garganta.
De repente se me vinieron encima estos 28 años sin pareja, sin hijos, sin casa, sin título, sin nada. De repente se me vino encima lo mal que me había ido en el parcial de ayer y me serví otra copa de vino. Llegaron los fideos, estaban ricos y me serví otra copa de vino.
Mi abuela trajo una torta y se me vino a la cabeza que en un par de años mi abuela tampoco va a estar más y no me va a hacer más tortas, que se va a ir alguien que me quiere de una manera tan incondicional como para decir que soy su nieta preferida adelante de cualquiera, porque nadie es eterno y lo trato de pensar seguido porque sé que cuando eso pase se me va a ir una parte de mi y va a ser demasiado duro, así que trato de irme preparando desde ahora, pero no es algo que deba hacer cuando tomo vino.
Mi hermano empezó a estimar fechas de cuando se iba a convertir en padre él. En dos años.
Para este entonces lo que pasaba ya no sucedía, sino que eran imágenes, flashes, no entendía mucho nada, pero me serví otra copa de vino.
Mi otra abuela, la desubicada, empezó a hablar de mis supuestos hijos. Yo dije algo como que ya me había resignado a que no voy a tener hijos, ni marido, ni casa grande con nenes rompiendo las pelotas y perros cagando y meando por todos lados, y mi abuela me dijo “¿pero como?, vos no eras la que decía que aunque no tenga un marido no se iba a privar de la posibilidad de ser madre, que te ibas a inseminar y a tenerlo sola?” y yo dije “si, decía eso, pero lo estuve pensando mejor y llegue a la conclusión de que no es justo. Todos los hijos necesitamos un padre y una cosa es decirle a un hijo ´tu papá se fue a la mierda pero es Fulano de Tal, si querés podes buscarlo y putearlo` pero otra es decirle `no sé quien es tu papá, yo me encapriche en que quería tener un hijo así que se podría decir que tu papá es un tubo de ensayos con esperma congelado. Además si me llega a pasar algo a mi, ¿quién se haría cargo de ese chico?” y mi tía que también me quiere de manera incondicional, tanto como para dice que yo soy su sobrina preferida, que estaba escuchando lo que yo decía desde la cocina, gritó “yooooooo! Yo lo cuidaría si a vos te pasa algo”. Sonreí, me levante, la abrace fuerte y fui al baño. Lloré. No podía parar de llorar y lloraba y lloraba y lloraba. Salí del baño y me serví otra copa de vino.
Ya no entendía qué hablaban. Las palabras me aturdían, eran un murmullo molesto y en ese momento supe que era el momento de irme porque se avecinaba la peor parte. Dije que me iba a dormir la siesta y me fui a mi pieza. Me prendí un pucho, le di un par de pitadas sabiendo que era lo peor que podría hacer. Sumar más químicos a una mala combinación química es una bomba de tiempo!
Me empecé a marear, se me nubló la vista, no podía caminar, me caía, me dio miedo, mucho miedo, una sensación rara de pensar que me iba a morir pero sabiendo que no me iba a morir de verdad, pero lo sentía, sentía que en ese momento me iba a morir y me atacaron los pensamientos: mi abuelo que no estaba, mi papá que no me sabe querer, mis 28 años, mis hijos que no van a ser, la torta de mi abuela, el abrazo de mi tía, el deseo de mi mamá de ocupar en mi vida el lugar que ocupa mi tía y que no puede ocupar porque no es mi tía, mi soledad, mis miedos, mi tristeza, mi hermano que pronto se va… me aturdían, quería que se fueran, quería estar en blanco. Me acosté y llegó la peor parte, o la mejor.
Como pude me levanté y fui al baño. Me senté en el bidet, me agarré el pelo y vomité. Vomité el vino, la torta de mi abuela, mis miedos, mi angustia, mi soledad, vomité el parcial de ayer en el que me fue mal, el hijo que no tendré, el abrazo con mi papá que hubiera querido que fuera más fuerte, la cara de mi mamá que dice que se muere porque la abrace como a mi abuela o como a mi tía, la falta de mi hermano, la tristeza por que la historia con Martín no haya tenido el final feliz que esperaba y por fin dejé de vomitar. Me lavé la cara, la boca, tomé agua y me sentí liviana. Todo lo malo se había ido así que me acosté y pude dormir en paz.
domingo, 16 de mayo de 2010
Balance dominical
Me caen mal los domingos y el hecho de que el chico que quería me haya dejado un domingo hace que sean más chotos todavía. Llega el puto domingo y es inevitable que se me cruce por la cabeza “hoy hace una semana que se terminó”, “hoy hace dos semanas que se terminó” y hoy hace tres semanas que se terminó… Tres largas semanas de altibajos.
Creo que en estas tres semanas pasé por todos los estados posruptura que se pueden pasar: desde llorar a moco tendido pensando en llamarlo y pedirle por favor que vuelva, hasta pensar “que se joda, él pierde más que yo”, hata finalmente caer en cuenta de que ninguna de los dos extremos es cierto. No era una relación tan buena como para llorar tanto, por lo menos los últimos tiempos, ni es que él haya perdido más que yo; yo también perdí mucho. Pero me di cuenta de algo: por supuesto que lo extraño, pero lo que más extraño no es a él, sino a mi cuando estaba con él.
Cuando estaba con él me sentía feliz, alegre, alocada, apasionada. Podía relajarme y disfrutar sin pensar en nada porque sabía que él estaba ahí para cuidarme. Cuando estaba con él tenía todo lo que necesitaba, desaparecían los problemas, los fantasmas, los miedos, las preocupaciones. Cuando estaba con él y me acurrucaba en su abrazo todo lo malo desaparecía, podía dejar a la chica superpoderosa en el palier de entrada, cerrar la puerta y ser una adolescente alocada que hacía chistes y se reía de todo, todo el tiempo. Cuando estaba con él me sentía viva. Pero ahora él no está más y me dejó vacía porque ya no puedo volver atrás.
Ya no puedo volver a ponerme el disfraz de chica superpoderosa y salir a enfrentar al mundo como sabía hacer hasta entonces. Por él descubrí que ese disfraz era una mierda y ahora no me cabe. Él me hizo crecer y darme cuenta que los disfraces no sirven, aunque no se quedó lo suficiente como para enseñarme otra forma. Ahora me siento desnuda, desprotegida y no sé para qué lado correr.
Desde que lo conocí apareció una nueva Sol en escena, una que no sabía que existía dentro de mí, pero ahora está y no sé qué hacer con ella. Lo peor es que no puedo hacerla desaparecer porque parece que se instaló firme con planes de quedarse por un largo período. El tema es que si bien hay muchas cosas que me gustan de esta nueva yo, todo me da miedo, porque todo es nuevo.
Siempre me manejé en los extremos, pero esta nueva Sol me parece que entiende un poco más de términos medios. Esta nueva Sol no tiene ganas de pelear contra molinos de viento. Esta nueva Sol me dice continuamente “¿no te das cuenta que eso es lo que hiciste siempre y nunca te sirvió? No sé cuál es la forma, pero busquemos otra” así que desde hace tres semanas que ando por la vida con miedo, abriendo nuevas puertas y asomándome vergonzosa, espiando qué hay del otro lado sin animarme a entrar todavía por ninguna. Todo lo viva que me sentía con él se esfumó para sentirme ahora paralizada.
Hace tres años me subí sola a un micro rumbo a Mendoza, el miedo que tenía no se los puedo explicar. Era la primera vez que viajaba sola y me iba lo suficientemente lejos como para no poder llamar a mi mamá si me pasaba algo. Pasara lo que pasara, me las tenía que arreglar sola y resultó ser una experiencia maravillosa, fueron las mejores vacaciones que tuve. Espero que en el viaje a Merlo de la semana que viene me vuelva a pasar algo parecido y me de fuerzas para empezar a moverme.
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