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jueves, 10 de marzo de 2011

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Que lindo sería que hoy se alineen los astros y ocurra un milagro, que existan las coincidencias o las casualidades, que el destino esté escrito y que diga que nos tenemos que volver a cruzar, esta tarde.

viernes, 7 de enero de 2011

Algo raro está pasando...

Esta mañana salí de mi casa, a las corridas como siempre, al grito de: 


“¿Alguien vio la cinta métrica?”  

¿A quién se le hubiera ocurrido que alguna vez en mi vida iba a necesitar una cosa de esas? 

Sigo anonadada, me desconozco! 

jueves, 23 de diciembre de 2010

Espíritu Navideño Mode: off

Che, estaría bueno que me invada un poco el espíritu navideño, ehh. No digo “guaaaaaaauuuuu” como para vestirme de rojo y verde, ponerme un sombrero con pompón en la punta y andar por la vida diciendo “Oh Oh Oh, Feliz Navidad! Oh Oh Oh” o cantando villancicos.  No, tampoco la pavada,  pero un toque nomás.

No sé qué me pasa, estoy como anestesiada. Ni siquiera me alegró demasiado enterarme que mañana no laburo...

Definitivamente necesito vacaciones.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Planificando

Sí había algo que me preocupaba muchísimo, y hasta me angustiaba, era pensar qué mierda iba a hacer de mi vida cuando terminara la facultad (ya sé, soy rarita, no me lo digan).  Hace diez, si 10!!!!! años que mi vida gira en torno a la facultad, salgo cuando no tengo que estudiar, mis actividades de esparcimiento se acomodan en los huecos libres que dejan los horarios de cursada y mi vida social, prácticamente, se reduce al blog y a mis compañeros de la facultad.  Me dirán que estoy loca, pero para mi era todo un tema que “me sacaran” la facultad.  La facultad es mi lugar, es donde me siento cómoda, esa biblioteca  vieja, fría e incomoda para mi es el paraíso. Imaginarme de un día para el otro sin mi lugar y con 25 horas semanales más dos días de fin de semana libres, me generaba una suerte de pánico.  Ya me imaginaba aburrida, deprimida, empijamada y enrodetada adentro del departamento jugando a los jueguitos del Facebook, fumando mucho, escuchando música deprimente y maldiciendo mi vida, peeeeeroooooo como otra especie de impulso extraño, hace un rato se me ocurrió entrar a la página del Consejo Profesional a ver qué había y me encontré con que para los matriculados ofrecen permanentemente ofertas laborales, con muy buenos sueldos y cursos de capacitación en todas las áreas en horarios razonables. Es geniaaaaaaal!!!!!!!!!!!!!!!!!!  

Así que ya sé que voy a hacer de mi vida a partir del año que viene: voy a hacer todos los cursos que me interesen, o sea que voy a poder seguir estudiando pero encima cosas que me gusten en vez de esas materias de mierda como impuestos o derechos que me tuve que fumar en la carrera.  Voy a conocer gente nueva con las mismas inquietudes que yo y cuando esté un poco más capacitada, voy a cambiar de trabajo.

Aunque no lo puedan creer y piensen que soy una ñoña desquiciada, esto me hace muy feliz.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Desfasaje generacional

Últimamente me estoy llevando mejor con gente que ronda los 17 a los 22, 23 años que con gente de mi edad (29).  No sé qué tan bien habla eso de mi...

martes, 3 de agosto de 2010

Rara desde chiquita.

Cuando era chiquita y alguna maestra al pedo nos preguntaba “¿Qué quieren ser cuando sean grandes?”, mis compañeritos decían cosas comunes para nenes de 6 o 7 años. El que no quería ser bombero quería ser policía, y de las nenas, la que no quería ser maestra quería ser doctora. Me acuerdo que para no ser menos, yo decía que quería ser maestra, pero en realidad lo que yo quería era otra cosa. Lo que yo quería era un trabajo donde tuviera que usar trajecitos y zapatos de taco.

Las veía a las maestras de inglés del colegio privado con esos impecables trajes azules y divinos zapatos negros, y yo sabía que quería eso. Las maestras de inglés de la tarde no eran como las de la mañana, aunque usaran el mismo uniforme. Las de la tarde eran “más importantes” porque no eran “Seño” eran “Miss Fulana”, y yo quería ser como ellas.

Hace un rato estaba delirando por la nube de Valencia mientras hacía un recreo mental hasta que se imprimieran los listados del cierre, y aprovechando que nadie me llamaba para nada, me miré y me di cuenta que de alguna manera habia conseguido lo que quería cuando era chiquita, y la verdad que eso me puso contenta.

¿Será, como dice mi vieja, que nací grande, yo? o ¿será que aunque sea grande, todavía, a veces, sigo siendo chiquita y juego a ser grande? No importa, es un pensamiento muy profundo y ahora no tengo tiempo para eso, lo importante es que mis zapatos son divinos!